
ANDREA BRAVO.- Familiarizados, el anuncio de la Navidad pasada de IKEA acumula más de 10 millones de reproducciones en Youtube. La campaña, que llevaba como lema #DesconectaParaConectar, invitaba a las familias a dejar a un lado los móviles y las redes sociales para conocerse mejor. Del 24 de diciembre al 1 de enero, la empresa sueca decidió eliminar su actividad en las redes, culminando así su exitosa campaña de publicidad. Este proyecto nace tras la publicación de su informe ‘¿Estamos hiperconectados?’ en el que se entrevistó a 2.500 personas y se llegó a la conclusión de que el 57% de ellas aseguraba sentirse aislados en su casa por estar mirando el móvil.
Esta es tan solo unas de las razones por las que la desconexión digital gana cada vez más adeptos. El periodista David Gistau o la actriz Belén Rueda son solo algunos de las personas que el año pasado decidieron abandonar su presencia en las redes sociales. Mientras tanto, profesionales como Tristán Harris, antiguo diseñador ético de Google, el pionero digital Jaron Lanier o el psicólogo Adam Alter están intentando concienciar a la sociedad acerca de los peligros que pueden entrañar las redes y las tecnologías digitales.
«El medio es el mensaje»
El 2018 ha sido un año negro para las redes, especialmente tras el escándalo de Cambridge Analytica y Facebook. La polémica surgida alrededor de los datos que circulan por Internet ha acentuado el debate entre los más entusiastas y los más escépticos de las redes. Sin embargo, no todo es blanco y negro. En Superficiales. ¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes?, su autor, Nicholas Carr, se hace esta pregunta: “¿Estamos en la era dorada del acceso y la participación o en la era oscura de la mediocridad y el narcisismo?”.
Para responderla, Carr menciona el famoso aforismo del teórico canadiense Marshall McLuhan: “El medio es el mensaje”. McLuhan se refería a que “los medios eléctricos” de su época (en los años 20 eran el teléfono, la radio, el cine y la televisión) podían llegar a cambiarnos, e incluso llegar a convertirse en “extensiones” de nosotros. El mensaje que transmitían no era lo verdaderamente importante, sino que el medio en sí mismo ERA el mensaje. El teórico lo compara con otras invenciones como la rueda, cuya tecnología cambió la forma de transportarse y, en consecuencia, la forma de relacionarse. Lo mismo pasó con la imprenta en el siglo XV y es lo que está sucediendo ahora con Internet.
La digitalización no solo hace que nuestra forma de relacionarnos se altere, sino que conlleva otras consecuencias, como la transformación del ámbito empresarial en distintos sectores, modificaciones en nuestro cerebro a la hora de procesar la información e incluso la polarización de opiniones en la conversación mediática. Cuestiones como el multitasking (o multitarea), el filtro burbuja, ciberbullying o la adicción al móvil y a las redes sociales se cuelan cada día entre los temas que tratan los medios de comunicación.
El objetivo de este proyecto es conocer los efectos que Internet y la digitalización tiene en nuestras vidas. Porque, queramos o no, estamos cambiando. ¿Estamos preparados para la era hiperconectada?
Acerca de este blog
‘Hiperconectados’ es un espacio abierto para explorar los cambios que Internet y las redes sociales han provocado en nuestra sociedad, pero también un lugar para pensar y opinar. Por eso, cada lunes publicaré una columna de opinión de todos aquellos que quieran compartir ideas. Si quieres colaborar, escríbeme un correo o contáctame a través de las redes sociales, me puedes encontrar en Twitter, Facebook e Instagram como @lapislazuliwi.
Los miércoles subiré una entrevista, una conferencia o reseñas de libros relacionados con el tema. ¡No te olvides de comentar!