Javier Erro: “La sociedad ha hecho de la mentira su eje articulador”

Comunicador social y doctor en sociología por la upna, Javier Erro afirma la necesidad de salir de la comunicación para entenderla desde fuera. Para ERRO, la era de la posverdad no se remite solo a la proliferación de noticias falsas en los medios, sino que el problema surge de una sociedad que gira alrededor de la mentira y la falsedad

ANDREA BRAVO.- Este lunes, El País anunciaba la activación de una unidad de expertos del Gobierno, provenientes del Departamento de Seguridad Nacional, la secretaría De Estado de Comunicación y otros ministerios para combatir la desinformación y los ciberataques en Internet de cara a la temporada electoral de este año.

Según los datos del último Eurobarómetro aplicado a España, 8 de cada 10 españoles consideran la desinformación como un problema general de la democracia. Un 79% de los encuestados afirma que a menudo “encuentran noticias falsas o información que distorsiona la realidad”. Ante esta creciente proliferación de fake news, los expertos hablan no solo de un problema en la comunicación, sino también en la sociedad. El comunicador social Javier Erro opina que el inconveniente principal está en que “se ha hecho de la mentira el eje articulador de la sociedad”. Para comprender el fenómeno de las noticias falsas, Erro asegura que hay que ir a otros ámbitos como la psicología y la sociología, puesto que “los problemas comunicativos no se pueden resolver solo desde la comunicación”.

El comunicador social y Doctor en Sociología Javier Erro. FOTO PROPIA

P: ¿Por qué se habla de la era de la posverdad?

R: La mentira ha existido siempre, incluso más que la verdad. De hecho, la verdad aún no sabemos lo que es. Lo que ha sucedido es que la sociedad ha hecho de la mentira su eje articulador. Es decir, la mentira se ha constituido en el eje de la vida política, profesional y social. Al ser la comunicación la centralidad de lo social, es ahí donde se nota más la mentira y el lugar donde ha tomado más importancia.

P: ¿Habla de la comunicación como un reflejo de la sociedad?

R: La comunicación es el reflejo de la sociedad y la sociedad es el reflejo de la comunicación, porque se retroalimentan. El tema de fondo en esta cuestión, y lo más peligroso, es la confusión entre realidad e irrealidad. Esta confusión tiene dos características principales: la creación de un mundo basado en el consumo y la imagen, y la creación de un mundo acelerado. Esta es la sociedad de la aceleración social.

«El mundo que hemos creado basado en el consumo y en la mercantilización de las cosas nos ha llevado al mundo de lo falso»

P: ¿Qué supone esta aceleración social?

R: La aceleración social supone una paradoja: vivimos en una comunidad hipercompleja en la que tenemos que responder rápido ante los estímulos. Esas respuestas y decisiones rápidas las solemos hacer con falta de información, porque a pesar de que tenemos más que nunca, también sobreabundan datos irrelevantes. Por otra parte, el mundo que hemos creado basado en el consumo y en la mercantilización de las cosas nos ha llevado al mundo de lo falso. La estructura social está basada en la mercantilización de las relaciones afectivas, de los hijos, de los estudios, etc. Ha llegado un punto en el que también se ha mercantilizado nuestra información, que ahora se vende a las empresas.

P: ¿Hacia dónde nos puede llevar la mercantilización de nuestros datos?

R: Por primera vez en la historia, las empresas detrás de las redes sociales pueden llegar a conocernos mejor que a nosotros mismos. Lo saben todo de nosotros porque, además, les damos nuestros datos gratis y de manera inconsciente. Esto nos puede llevar al «metatotalitarismo», una situación en la que nuestros datos van a ser utilizados en beneficio de empresas o partidos políticos.

P: ¿Por qué se dice que los entornos virtuales han potenciado la circulación de la falsedad?

R: Las tecnologías no son inocentes, pero tampoco son benditas ni malvadas. Lo que hay es una tensión entre su forma y su utilidad. Es cierto que las redes sociales nos ofrecen un mundo de irrealidad en el que podemos vivir de forma paralela. Sin embargo, y me remito a las palabras del sociólogo Jean Baudrillard, existe una confusión entre realidad e irrealidad, que se intensifica a través de Internet. Ante esta situación, existen tres respuestas. La primera entiende esta confusión que lleva a la falsedad social como un problema de moda: “Esto está pasando ahora, pero dentro de un tiempo se tranquilizará”. La segunda idea es la catastrofista. Uno de sus mayores representantes es Gil Calvo, catedrático de Comunicación Política en la Universidad Complutense de Madrid. Él piensa que solo una catástrofe puede salvar a la sociedad de la falsedad. La tercera respuesta, en la que yo me incluyo, mira a la sociedad actual como una posibilidad de cambio. Nada volverá a ser sustantivamente como antes. El cambio que vamos a asumir, a partir del uso de Internet, va a ser radical. No digo que sea negativo, pero sí radical.

«Según el filósofo Byung-Chul Han, nos imponemos tales ritmos de auto-explotación que no necesitamos a nadie que nos someta»

P: ¿Cómo se va a producir ese cambio?

R: Para entenderlo, voy a referirme al filósofo Byung-Chul Han. Este hombre ha trabajado el tema de la psicopolítica. Según él, por primera vez en la historia, somos nuestros propios explotadores. Ya no necesitamos un amo o un sistema que nos explote, sino que nosotros mismos, con nuestras ansias de realización personal, la necesidad de estar activos y de vivir acelerados, nos imponemos tales ritmos de auto-explotación que no necesitamos a nadie que nos someta. Esto, unido a una situación de precariedad antropológica, nos ha llevado a conformarnos con lo que hay, a asumir una especie de fatalidad en nuestras vidas. Yo soy constructivista y, desde mi punto de vista, la sociedad es una construcción social y, por tanto, somos nosotros mismos quienes la construimos, como también construimos la percepción que tenemos de ella.

P: ¿Qué papel toma el periodista en este proceso de cambio?

R: El periodista tiene la misión de contar lo que está pasando. Pero para eso necesitamos periodistas de todo tipo. Necesitamos comunicadores que trabajen sus contenidos despacio, que ofrezcan un contenido pausado, pero también personas que sepan utilizar las redes. El problema es que hemos descuidado en nuestras facultades el perfil de comunicador social que haga un trabajo de esfuerzo intelectual. Hay que transformar la forma de enseñanza, y los profesores debemos adaptarnos y aprender a equilibrarla. Hay cosas que han cambiado. Por ejemplo, los jóvenes siguen un nivel de lectura distinto. Eso no es malo, simplemente diferente. Lo que se necesita es formar estudiantes con criterio para seleccionar, para distinguir lo falso de lo verdadero, para no reducir la realidad de forma simplista. Para que las personas sean autónomas, es fundamental educar su propio criterio. La pregunta que nos deberíamos hacer es: ¿sería posible una comunicación de la veracidad en esta sociedad?

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Y tú, ¿qué piensas? ¿sería posible una comunicación de la veracidad en esta sociedad? ¿Se puede cambiar de una sociedad acelerada a una más pausada? ¡Deja tu opinión en los comentarios!

Ramón Salaverría: “La alfabetización mediática es la clave para combatir las fake news”

  • Este martes a las 19:00 se ha llevado a cabo la conferencia ‘Esto no es una pipa. Sobre las fake news’ en la Biblioteca de Navarra, integrada en el ciclo ‘Repensar los Medios de Comunicación: Pasado, Presente y Futuro’
  • La ponencia ha sido moderada por Alicia Ezker, periodista de Diario de Noticias, y han participado Ramón Salaverría y Hildegart González, profesores de la Universidad de Navarra y Javier Erro, profesor en la UPNA
  • Hildegart González: “No estamos preparados para saber qué es cierto y qué no lo es”
De izquierda a derecha: Hildegart González, Ramón Salaverría y Alicia Ezker durante la conferencia. FOTO: JULEN SOBEJANO

ANDREA BRAVO.- La Biblioteca de Navarra comenzó el 12 de febrero el ciclo ‘Repensar los Medios de Comunicación: Pasado, Presente y Futuro’. La segunda conferencia, celebrada este martes, reunió a tres profesores de la Universidad de Navarra para hablar sobre las fake news o noticias falsas.

“Las fake news han existido siempre, pero lo que es nuevo es la forma de transmitirlas a través de la red”. Con esta frase comenzaba Alicia Ezker, periodista de Diario de Noticias, encargada de moderar la ponencia. A continuación, Ramón Salaverría, experto en Periodismo Digital, describió las tres definiciones de noticia: “Las noticias pueden guiarse por una definición periodística, institucional o propagandística. Normalmente, se limita el concepto de fake news a la propaganda, pero también se puede hablar de noticias falsas en los otros terrenos”.

La educación digital, necesaria contra las noticias falsas

Salaverría explicó a través de las 5W periodísticas el fenómeno de las noticias falsas: “¿Qué? Una noticia falsa es aquella que no se ajusta a la realidad. ¿Quién? Detrás de ellas, pueden esconderse dos grupos de personas: las que buscan un lucro económico o grupos con intereses políticos ocultos. ¿Dónde? Gran parte nos llegan a través de las redes sociales. ¿Cómo? Hay un entramado tecnológico que promociona los contenidos que adquieren mayor atractivo para el público. Los algoritmos detectan esos contenidos y estimulan que se compartan más. ¿Por qué? Por intereses económicos o ideológicos”.

La conclusión a la que llegaba Salaverría era la necesidad de “alfabetización mediática”, en la que la ciudadanía y la educación son la clave para combatir las fake news. Hildegart González, experta en redes y comunicación, compartía la misma idea: “Ingenuamente, los ciudadanos creemos que estamos muy bien informados porque tenemos un acceso brutal a toda la información. El problema es que no estamos preparados para saber qué es cierto y qué no lo es”.

El periodista y sociólogo Javier Erro apuntó hacia las fake news desde un punto de vista sociológico, y alertó de lo preocupante de crear un mundo falso a través del sistema mediático. “¿Estamos ante la mentira como una forma de vida social? ¿Nos estamos acostumbrando a la falsedad y a la impunidad intelectual?”, se preguntaba. Para Erro, el resultado de una proliferación de noticias falsas es la pérdida de la “utilidad del espacio público y la democracia participativa”.

El filtro burbuja y la cámara de eco

Los ponentes invitados también explicaron la paradoja que se da en el entorno mediático actual. Aunque ahora se tenga un acceso mayor a la información y en teoría la forma de informarse en “más saludable”, Internet ha traído “una mayor promiscuidad mediática”, recalcaba Salaverría. El experto en Periodismo Digital dedicó unos minutos a exponer el concepto de echo chamber o cámara de eco, un fenómeno que en comunicación ilustra la situación en la que las personas buscan lugares que dan una apariencia de diversidad y apertura, pero en realidad retroalimentan pensamientos e ideas propias. “No queremos vernos desafiados por algo que se enfrenta a nuestras creencias o presupuestos”, dijo.

La cámara de eco se ve potenciada por el filtro burbuja, un concepto acuñado por el activista Eli Pariser, y que Salaverría explica como “un sistema estadístico que mide hasta dónde o cómo se lee una materia. Detecta los contenidos más leídos y nos vuelve a proporcionar aquello que conecta con los mismos presupuestos de partida. Facebook, por ejemplo, nos genera una falsa impresión de libertad informativa”.

Javier Erro terminaba la conferencia alegando la responsabilidad compartida de profesionales, políticos y ciudadanos para enfrentarse a la propagación de las fake news: “¿Estamos dispuestos a luchar por una información veraz?”.

Para saber más

El martes 26 de febrero, los periodistas Javier Pagola e Ignacio Iriarte hablarán sobre empresas informativas y periodismo en un mundo digital en la conferencia ‘El futuro ya ha llegado’ en la Biblioteca de Navarra, culminando así con el ciclo ‘Repensar los Medios de Comunicación: Pasado, Presente y Futuro’.